Esta semana estuve en otro evento de esos que me gustan a mí con alfombra roja y famosos varios. Y me gustan porque normalmente me hago supercolega del camarero que reparte alcohol después del acto. Y en este caso me gusta aún más porque el acto era solidario y un musical por lo que aunque también tuve a bien beberme todas las copas que pude al menos lo hice por una buena causa.


El lunes se presentó en el Coliseum el musical VIVA LA RESISTENCIA que acompañará a Amaia Montero de gira este año como telonero. Esto nos llena de orgullo y satisfacción, cual Rey de España, porque todos hemos sufrido la desdicha de soportar teloneros rancios que no pegan ni con cola con el concierto que viene a continuación. En este caso el hecho es que al menos el mensaje es bastante bueno.

Una campaña de publicidad decidió basar toda la campaña en un musical en vivo. Es decir que el musical en sí mismo es un anuncio de 20 minutos para concienciar a la gente para que se informe de lo que es y cómo prevenir el cáncer de cuello de Útero.

Para ello un grupo denominado la Resistencia tiene que tomar la antena de comunicaciones que impide hacer llegar información para acabar con una plaga. Los protagonistas son Candela Holgado, Elena Apraiz y Alex Ayán.
Y tienen un cuerpo de baile de 18 muchachotes y muchachotas (y por cuerpo me refiero al bombero descamisado funambulista y a Sergio Arce, la mitad de los hermanos Arce, que lo mismo vale para un roto que para un descosido y tras ser alternante de Tony Manero en Fiebre de Sábado noche, no se le caen los anillos para seguir haciendo piruetas como bailarín ¡Qué se lo quite, qué se lo quite! Perdón, me he dejado llevar por la emoción)

Las canciones de Dover, Bisbal, Estopa, Melendi, el Sueño de Morfeo, La Quinta Estación o El Canto del Loco son el hilo musical de este novedoso proyecto.

Y a la presentación invitados variopintos, muchos grupos de esos de Los 40 que si los ves por la calle no tienes ni idea de quién son: Melocos, Iguana Tango, El Sueño de Morfeo, Pignoise... también pululaban por la sala Jorge Flo, Sergio Alcover y su gorra, Chipper y su marido, Manu Tenorio y su mujer, Edurne que ha envejecido mil años (es que hacer de Sandy no sienta bien a nadie) y por supuesto la glamourosa Ger.

¿Dónde se podrá ver? Hay de momento pocas fechas confirmadas porque no irá en todos los conciertos de la Montero: el 14 de mayo en Barcelona, el 6 de junio en Roquetas de Mar (Almería); el 10 en Toledo; y el 27 Sevilla.

Yo hago mi parte y os animo a visitar la web del musical (muy currada) y descargar la información sobre la enfermedad que merece la pena ser leída, sobretodo si eres mujer.


Sam Mendes un día se levantó y pensó ¿Cómo es posible que no exista un proyecto que permita hacer coproducciones entre los dos grandes países de lengua inglesa? Es decir, las Américas y UK. Entonces decidió levantar el teléfono y comentarlo con uno de sus colegas, a lo mejor os suena, Kevin Spacey, que lleva varios años como director artístico del Teatro Old Vic. Y a tontas y a locas nació The Bridge Project.


Así se establecieron las bases, una en Nueva York y otra en Londres, para que el polifacético Sam Mendes (esposísimo de Kate Winslet y director de entre otras American Beauty o Revolutionary Road) completara con un reparto internacional dos obras, una de Shakespeare , Cuento de Invierno y otra de Chejov, El Jardín de los Cerezos. Dos autores con los que el director británico está muy familiarizado.

En este punto se mete en medio Mario Gas, el director artístico del Teatro Español y haciendo malabares (y soltando pasta) consigue tras mover toda la agenda (incluyendo al mismísimo Viggo Mortensen) traer por dos semanas el proyecto de Mendes a su teatro. Una semana para cada obra, muy pocas representaciones y un privilegio para el mundo “cultureta” de la capital.

Obviamente para comprar las entradas casi hay tortas. ¿Cómo se entera la gente de estas cosas? ¿Qué hace que gente que no pise un teatro en su vida decidan ir a esta representación? ¿Por qué aceptan ver una obra en inglés (los que se enteraron de esto antes de empezar)? Yo tengo una hipótesis: Ethan Hawke.

Bueno, pues un complot de la naturaleza hizo que el lanzamiento de las entradas me pillara justo en Francia así que no hubo muchas opciones, a pesar de que si hubiera podido elegir hubiera visto la obra de Chejov (falso, hubiera visto las dos que me conozco) acabé con un ticket en un palco para ver Cuento de Invierno.

Esta obra de Shakespeare fue de las últimas que escribió, la penúltima concretamente, y algo rara en su planteamiento con un primer acto claramente dramático y un segundo acto más folclórico donde mezcla la comedia, el drama, la música y los paisajes pastoriles que había despreciado en toda su parte inicial. Es casi una representación esquizofrénica que puede permitir al espectador hacerse una idea de todos los registros del dramaturgo inglés.

Leontes, rey de Sicilia recibe la visita de Políxenes, rey de Bohemia. Hermione, la virtuosa y embarazada esposa ruega al amigo de Leontes que permanezca bajo su techo un poco más lo cual despierta los celos del desdichado rey que , como siempre en las obras de Shakespeare, se decidirá a castigar a la esposa y al “supuesto amante”. Alertado por uno de los sirvientes Políxenes consigue huir dejando a la desdichada esposa a su suerte en manos de su esposo con repercusiones nefastas para toda la familia que marcarán además el futuro de los dos reinos. He aquí el planteamiento de la primera parte de la representación llevado sobre todo bajo la batuta de Simon Russell Beale y Rebecca Hall (Vicky Cristina Barcelona), sobretodo esta última con una carga dramática impresionante. Y para ser totalmente justos también Josh Hamilton y Sinéad Cusack están brillantes.

La metamorfosis del segundo acto nos lleva a Bohemia donde la narración se volverá mucho más liviana con sus momentos de amor pueril y humor gamberro gracias a los dos personajes cómicos de la obra: Autólico, el vagabundo (Ethan Hawke) y el hijo del pastor, un cateto de mucho cuidado. En esta parte las canciones, enredos amatorios y demás tejemanejes camparán a sus anchas.

Los sobretítulos de la obra, que dado la complejidad de Shakespeare pueden resultar bastante útiles, consiguieron que a más de uno le doliera el cuello de tanto mirar arriba ya que las primeras filas del patio de butaca sólo deberían ser aptas para bilingües si quieren apreciar la magnitud de la obra. En mi caso pude disfrutarla desde un palco con buena visibilidad de sobretítulo y escenario. Pero los palcos dan mucho miedo. Son lugares altos y tienes que asomar medio cuerpo para ver bien. Para aquellos que no lo sepan tengo vértigo. Así que “contra mi voluntad” tuve que bajar en el entreacto y colocarme en primera fila. ¡Qué sacrificio!

Además algunos actores, sobretodo el sobrevalorado Hawke, que el chico no lo hace mal pero no es para tanto, tienen cierta tendencia a hablar en modos extraños, sin vocalizar, cantando, entredientes y sobretodo a proyectar la voz junto con escupitajos y babas. Recuerden que ya me encontraba abajo cuando apareció en escena por primera vez.

De todos modos la puesta en escena de Mendes es realmente interesante, con un aprovechamiento de recursos y de actores digno de un director de primerísimo nivel.

Cuento de Invierno, pese a no ser una gran obra en sí misma dejará un recuerdo imborrable (y babeante) en todos aquellos que puedan verla.

Y si se lo han perdido en Mayo estará el doble programa en el Old Vic.




Nota mental, en el Español NUNCA venden la primera fila, tomen nota caballeros y damas en sus intentos de ganar buenas posiciones. Tómenlo como un cariñoso consejo.

Tú, pequeño ser enganchado a Facebook, te hablo a ti, no disimules. Llegas a casa y ¡Ale! ¡Venga! A cotillear como una portera en el Facebook y el Tuenti. ¡Debería darte vergüenza!

Pues bien, dado que sois tod@s un@ marujas y es una costumbre totalmente insana esta de cotillear las fotos, estados e incluso amigos del Facebook han tenido que llegar los de la Iniciativa Dharma (o sus primos hermanos) y realizar un ilustrativo video sobre qué cosas se pueden y no se pueden hacer en Facebook.

Espero que a partir de ahora os comportéis como es debido o me veré obligada a poner mensajes amenazantes en vuestros respectivos muros con un montón de insulsos emoticones, colgar fotos de vuestra primera comunión y robaros los amigos con falacias y mentiras. ¡Os he avisado! Aprended de los errores de Timmy y Alice...




PD. Por supuesto si hay interesados en ayudar a cambiar el estado sentimental del Facebook ¡¡No os cortéis!!


¿Cansado del mendigo del metro?

¿Ese que tiene siempre el mismo repertorio? ¿El de "es triste de pedir"...?

Eso es que no conoces los “mendigos crisis” esos que deciden pedir… porque no parece que tengan nada mejor que hacer.

Atención al mensaje:

“Soy estudiante, por favor, una pequeña moneda para acabar mis estudios. Gracias.”



Vale, me lo estoy pensando, si en el cartel pusiera:

“Soy Erasmus y no me da la pasta para fiestas”

… lo mismo había echado una monedita y todo pero mira, no me convence. ¡Coñe! Al menos moléstate en llevar un libro para “fingir” que estudias. Que estás en medio de la calle perdiendo el tiempo… ¡Qué poca vergüenza!

SPACE INVADERS


Estoy segura de que muchos recordáis con nostalgia los tradicionales Space Invaders, esos jueguecitos simples y pixelazos que eran el no va más de la tecnología. Esa entrada posiblemente os traiga grandes recuerdos.

Invader es un artista urbano francés, anónimo, que ha decidido invadir varias ciudades con mosaicos que recuerdan a estas simpáticas creaciones del Arcade.

Empezó con un pequeño mosaico en Paris en los noventa. Desde entonces se ha dedicado a ir aumentando la tropa a lo largo y ancho del mundo incluyendo ya en su haber más de 35 ciudades (entre ellas Londres, Barcelona o Nueva York e incluso hay uno en la letra D de Hollywood…) y documentando cada nueva obra en su página web.

Mientras en ciudades como Barcelona su arte es más efímero (los mosaicos son retirados como vandalismo) en Paris el arte permanece en las paredes por tiempo casi indefinido. Lo realmente curioso es que los escenarios donde pueden aparecer estas obras son de lo más variado.

Elige normalmente lugares bastante transitados
pero en ocasiones pueden aparecer en cualquier rincón.

Atención a las paredes, los escalones, los puentes y cualquier lugar un poco desviado de la visión normal del transeúnte ya que Invader es adicto a las alturas y a las cornisas, lo que hace el safari fotográfico mucho más entretenido.

Vi mis primeros Invaders en Londres, pero es ahora cuando me he vuelto una “recolectora” de los mismos, pero sin mapa, que eso le quita emoción, cuando vas por una calle y buscas su nombre para orientarte y aparece un simpático marcianito te llevas la alegría y lo inmortalizas con la cámara.

En realidad no lo planeé, empecé a fotografiarlos para un post y ya me he juntado con docenas de modelos diferentes.

El autor trabaja ahora en un homenaje al también mítico Rubik.

Dado que los diseños que aparecen en la calle son de lo más variado y sofisticado es muy razonable que o todas las obras capturadas sean del original, pero no por ello dejan de ser la mar de divertidas.

Algunas de las más impactantes están colocadas a las orillas del Sena, capturables sólo con mucha picardía, como la de la Isla de Notre Damme, posiblemente una de las más míticas.

No dejéis de visitar la página web para ver los diseños y los originales lugares donde desarrolla su Street Art y... ¿Por qué no? Para coger ideas y copiar un poco del buen gusto callejero de otras ciudades europeas.




OTROS DISEÑOS QUE APARECEN EN LAS PAREDES DE PARIS.


























Los vampiros son gente muy simpática y desde siempre un filón inagotable para las hondas catódicas. Además gracias a los nuevos contenidos adultos y a las series producidas par las cadenas de pago no es necesario que sean simpáticos, agradables o simplemente terroríficos. De esta “libertad creativa” ha surgido una de las series más fresquitas de la temporada pasada: True Blood.

La HBO ha rescatado la novela Southern vampire de Charlaine Harris. Una historia que se desarrolla en Luisiana, la América profunda, llena de paletos ignorantes y bastante nazis. Gracias a una innovación biológica surgida de Japón, un refresco que aporta los nutrientes básicos a los vampiros, estos han decidido “salir del ataúd” y convivir con las honradas gentes. Obviamente no todos los acogen con los brazos abiertos, muchos tienen pánico a los seres con una increíble fuerza y velocidad que, acostumbrados a la deliciosa sangre quizás no estén muy por la labor de comprar la Sangre-cola.

La gran apuesta de True Blood es la mezcla de géneros. Comienza con una dosis bastante alta de romanticismo y acción pero pronto, con la aparición de un asesino en serie en su primera temporada, empieza a tener sus dosis de intriga, terror y gore. Además no sólo de vampiros se alimenta True Blood. La protagonista femenina Sookie Stackhouse, la insufrible Anna Paquin, tiene poderes extrasensoriales que le permiten escuchar los pensamientos de la gente que les rodea y encontrará en el nuevo vecino vampiro Bill Compton (un interesantísimo Stephen Moyer) toda una nueva experiencia.

Bill es posiblemente una de las bazas fundamentales de la serie ya que se conserva divinamente para sus 173 años y consigue conservar el dualismo del bien y del mal haciéndose bastante más digerible que su compañera femenina gritona y con unos modelitos (véase los shorts y camisetas que me lleva) que claman al cielo.

Sam Merlotte (Sam Trammell), es el dueño del bar donde ella trabaja y no oculta que además está enamorado de la misteriosa joven (y no hay quien entienda el motivo de tanta atracción por esta niña a la que le puede meter una moneda de dos euros entre los dientes delanteros).

Sam, obviamente también tendrá sus pequeños secretos como el hermano de la desdichada camarera e incluso su mejor amiga. De ese modo ya tenemos suficiente información para introducir un poco de engaño, tensión sexual (y muy explícitas resoluciones), violencia, y algo de misterio.

La serie que llegó primero a Canal + será emitida en Cuatro próximamente y esperemos que en un horario decente pese a la gran cantidad de sexo y drogas de la misma.

Si quieres ir “abriendo boca” la cadena americana ha montado todo un mundo en Internet en relación con esta saga vampírica que incluyen webs de amantes de los vampiros, webs de contactos para encontrar a tu vampiro ideal e incluso información sobre la secta que acabará dando que hablar en próximas entregas:

American Vampire League

Agencia de contactos para encontrar vampiros simpáticos

Fellowship of the Sun

La página oficial de la “bebida de sangre”

Y el blog con todos los datos y videos de la actualidad vampírica y política


PD. Si te preguntas por qué hay tanta foto de Stephen Moyer, la respuesta es facilita, así el post queda mucho más bonito. ¡Ea!

No es una manera retórica de hablar. Es que, de verdad, coger el metro puede resultar mejor que un maratón.

Un buen día las escaleras mecánicas de mi estación de metro dejaron de funcionar. Tras tres meses sin indicios de que fueran a repararlas apareció este jocoso cartel con unas fechas estimativas de cuando empezarían a funcionar de nuevo: “Un periodo aproximado de cinco meses”.

Sumemos:

Tres meses sin arreglar + Periodo estimado de parada = Mínimo de ocho meses.


Sin entrar a analizar en profundidad el uso de los signos de puntuación y demás aspectos de la redacción del cartel decido mirar el lado positivo: si hay que ir por esta escalera dos e incluso cuatro veces al día (dependiendo de tener o no horario partido) eso quiere decir que pasaremos cerca de 12 minutos subiendo o bajando escaleras, lo cual equivale más o menos a quemar las mismas calorías que una hora caminando.


A la semana aparece en el andén la nueva campaña publicitaria de Metro:

"Aprovecha Metro para hacer ejercicio."

"Subiendo a pie" … ¡Qué ironía cómo si tuviera otra opción!

Esta campaña coincide con la masificación de las averías en escaleras mecánicas (afortunadamente con un periodo para su reparación algo inferior al de mi estación de metro) y el colapso de los andadores de todos los intercambiadores de Madrid. Pero… ¡Tranqui! ¡Si es supersano!

¡Gracias Metro de Madrid!

Me encanta que te preocupes por mi salud hasta el punto de destrozar las instalaciones por mi bien.

Ahora me gustaría que valoren que el tipo gordo y sudoroso que ha subido y bajado las escaleras (y no por su propia voluntad) tendrá su sobaco en mi cara y diseñen una campaña para fomentar el aseo diario
a parte de animar a hacer ejercicio.

La Filmoteca Francesa es una de las más prestigiosas instituciones dedicadas al mundo del cine y con uno de los fondos más impresionantes: cerca de 40.000 filmes, dos millones de fotografías y una biblioteca especializada en arte cinematográfico que abarca unos 60.000 volúmenes, más de 100.000 carteles de cine, otra de linternas mágicas de los siglos XVIII y XIX.

La Cinémathèque française es la mayor base de datos mundial sobre el séptimo arte. Además posee la impresionante cifra de 230.000 espectadores en sus dos sedes (una pantalla en el Centro Pompidou).

Pero sus piezas más impresionantes han acabado directamente en un entorno muy adecuado: el museo del cine.

Allá por 1935 Henri Langlois creador del prestigioso cineclub Cercle du cinéma empezó a dar vueltas a la idea que se consagró un año después para poder conservar, restaurar y proyectar películas asegurando que se mantendrían para futuras generaciones.

Tuvieron muchas y variadas sedes donde se proyectaban las cintas y se podía ver la colección de Langlois hasta que terminaron en el Palais de Chaillot en los setenta, en Trocadero, justo en frente de la Torre Eiffel donde algunos mantas como los tours de los barcos del Sena todavía la ubican.

La colección e institución estuvo en manos de Henri Langois hasta su muerte excepto a partir del 68 en los nueve años que fue destituido por acusaciones (de tipo económicas) sobre su gestión. A pesar de la polémica, a la que se dedica toda una sala en el museo actual. Su trabajo fue reconocido con un Cesar y un Oscar.

El museo actual está en un edificio modernista en la zona de Bercy desde el 2005. Ahora su museo cuenta con tres plantas: Una destinada a los objetos más impresionantes de la colección como los aparatos de la prehistoria del cine, maquetas, carteles y algunos trajes míticos entre los que hay que destacar la donación de Hitchcock de la cabeza de la señora Bates y sobretodo la reproducción del robot de Metrópolis.

La segunda planta se centra en las exposiciones temporales que son variadas y altamente recomendables: Jacques Tati, Almodóvar,… cualquier director, actor o gran figura del cine puede ser el siguiente. Se suele pagar a parte pero merece la pena.

En último lugar en la zona más alta se encuentra el reino de George Melies, la colección más impresionante con maquetas, proyecciones y todo tipo de información sobre el creador del cine de efectos especiales incluyendo un especial de su Viaje a la luna y algunos documentales muy curiosos sobre cómo crear ilusiones con pocos medios.

La visita es totalmente obligatoria para cualquier cinéfilo.

La entrada es gratuita los domingos por la mañana pero no a la exposición temporal.

Lo encontrarás en Rue Bercy 51, Metro Bercy.

En la orilla izquierda se encuentra el mayor despliegue hacia el mundo árabe de todo Paris, no sólo por la increíble mole que es el Museo del Mundo Árabe, también porque a corta distancia se puede ver uno de los edificios más bellos pero anacrónicos de la capital francesa: la gran mezquita.

En 1926 se terminó este templo que fue el primero en su género en todo el territorio francés, dato curioso debido a la importante población practicante musulmana que se encuentra residiendo allí.

Ahora el edificio se puede visitar en sus múltiples facetas. Tienen los baños turcos más famosos de Francia (cuesta unos 15 € una sesión del Haman), un restaurante y salón de té (con bebidas desde 2 €). Pero lo realmente bello es el interior.

Si bien, recordemos, se trata de un lugar de culto lo más destacable es el remanso de paz que se respira conseguido pro una serie de patios internos, y salas de estudio y lectura decorados con mosaicos de bellos colores.

El patio principal es sin duda lo más llamativo de todo el recinto, en él se combina la vegetación con las fuentes para dar entrada a la única zona privada: el lugar de oración.

Un recogido patio que da acceso a la gran sala a cuyas puertas se acumulan los zapatos devolviendo al turista a su situación de privilegiado visitante del recinto.

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